Tu bandeja de entrada deja de ser un cuello de botella: cada correo se clasifica y responde solo, con tu tono y tus reglas.
Cada mañana te enfrentas a una bandeja llena de correos repetidos que ya sabes cómo responder, pero que igual te quitan una hora.
La pila de "ya lo miro luego" deja de crecer: lo rutinario se responde solo, con tu tono y tus reglas, sin esperar a que tengas un hueco.
Un correo importante se pierde entre decenas de mensajes de rutina y tarda días en ser atendido.
Lo urgente ya no se entierra entre boletines y correos de cortesía: sube arriba solo, para que sea lo primero que veas.
Delegar la gestión del correo da miedo, porque nadie responde exactamente como tú lo harías.
Recuperas la hora que hoy se te va cada mañana en escribir, otra vez, la misma respuesta de siempre.
Tú decides qué se responde de forma automática y qué necesita tu aprobación antes de enviarse.
Sí, se integra con tu cuenta de correo habitual, sin necesidad de cambiar de proveedor.
Se configura durante la implantación con tus propios criterios, y se ajusta hasta que clasifica correctamente.
Incluida en tu Departamento Tecnológico: eliges las automatizaciones que necesitas. Empezamos con una auditoría gratuita con una persona.